Somos distintos personajes según quien tengamos al frente. La idea de la personalidad como una singularidad esencial que caracteriza a alguien como otro, es sobre todo un proceso. Es decir, la personalidad es un proceso formativo. Claramente toda persona tiene una tendencia que forma su personalidad. La cultura por ejemplo forma la personalidad a su grado, así como la genética y la geografía. Es así que el encuentro con las demás personas son claves para nuestra formación, que siempre está abierta, pero se regula por el avance del tiempo en nuestras edades. Estar en el vientre de la madre es clave para que la determinación genética se configure. La niñez es el primer choque con la cultura, así que es clave para expandir la imaginación. Llega la juventud y es tiempo que la personalidad se ponga a prueba. Entras a la adultez y la personalidad tiene que darte las ganancias de su lucha por ser reconocida. Y al final en la edad adulta, reducimos el proceso formativo, para que la...
Compulsiones Geográficas: ensayismo espaciotemporal
La literatura y el giro espacitemporal producen narrativas híbridas, donde textualidades iconograficas convergen con signos alfanuméricos, como prueba de la semiótica surgente del siglo XXI. Un sitio que reconoce su formato de gestación la Cyber-semiótica en el Cyber-espacio.